La CGT denuncia públicamente la actitud represora hacia la trabajadora Marisé Arango por parte del municipio del Ribadeo. Marisé Arango es representante sindical de la CGT en dicho ayuntamiento y trabaja como auxiliar de ayuda a domicilio en la vivienda comunitaria de la Tercera Edad desde el año 1999. La trabajadora ha sido expedientada por permitir que Jesús López Penabad, concejal de Partido Popular, accediera a la vivienda para conectar un decodificador de la señal de TDT que el mismo regalaba a las personas que acogidas la vivienda, que desde el apagón analógico no podían ver la televisión. La vivienda es de de titularidad municipal y corresponde al Ayuntamiento de Ribadeo su gobierno y administración y velar por el buen funcionamiento del mismo. El día 2 de abril, fecha conocida de antemano, se realiza el apagón analógico en Ribadeo. Tras pasar una semana sin que desde el ayuntamiento se ocupen de la instalación del decodificador de la TDT, el concejal del PP, anuncia en la emisora local de la cadena COPE, que él mismo y en nombre del PP regalará y conectará el sintonizador. Los técnicos municipales, al enterarse del comunicado a la prensa, envían a su vez un comunicado anunciando que el error se subsanaría de inmediato, más cuando se personan en la vivienda, el concejal del PP ya había cumplido su promesa. Pocos días después el alcalde, Fernando Suárez, abre otro expediente más. En esta ocasión a la trabajadora Marisé Arango, por permitir el acceso al concejal de PP a unas dependencias municipales. No actúa de la misma forma con los técnicos municipales que tenían esta vivienda sin lo servicios pertinentes para su uso, tratándose además de personas de la tercera edad, cuya principal diversión (en ocasiones la única) no es otra que la de ver la televisión. Desde la CGT entendemos no existe falta alguna en la actuación de Marisé, y sí en al de sus superiores inmediatos. Desde la CGT denunciamos este hecho, uno más dentro de los que se están produciendo para obstaculizar el ejercicio de las libertades públicas y los derechos sindicales de ésta y otros afiliados de la Confederación. El Sindicato ya ha denunciado ésta y otras acciones contrarias a la libertad sindical y a los derechos establecidos para la delegada sindical, como el uso de las horas de crédito horario. Supera cualquier límite tolerable, el intentar utilizar el expediente a una trabajadora para dirimir las “disputas políticas” en el ayuntamiento o, como nos tememos, para represaliar a una trabajadora y representante por estar afiliada a la CGT.